Junio fue un mes bisagra en el negocio de la producción de carne, especialmente en el eslabón del engorde a corral, ya que tras varios meses sumando cabezas las empresas feedloteras empezaron un proceso de vaciado, vendiendo más de lo que reponen y capturando un buen momento de rentabilidad.

Según detalla el último informe de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), la relación de precios ternero/novillo se tornó más favorable a los corrales que en los meses previos, pasando de 1,482 kilos de ternero por kilo de novillo en mayo a 1,427 kilos en junio. Mientras tanto, la relación entre el kilo de maíz y el kilo de novillo se mantuvo estable en torno a los 15,809 kilos de maíz por kilo de novillo.

De esta manera el margen bruto del feedlot pasó de los 40 a los casi 50 dólares por cabeza.

Esta mejora de la ecuación determinó un cambio en las decisiones empresarias de muchos establecimientos. En mayo, el 73 por ciento de los feedlots reportaban estar en fase de llenado, mientras que en junio ese porcentaje se redujo al 44 por ciento, y el índice de reposición del feedlot - los animales ingresados por cada animal vendido- bajó de 1,35 a 0,88.

Es decir que tras estar en niveles de ocupación históricamente altos, buena parte de la hacienda ya está terminada y empieza a volcarse al mercado, dejando una interesante rentabilidad para las empresas.

De todos modos, los corrales de engorde siguen mostrando un elevado nivel de ocupación. Al 1° de enero, el porcentaje de ocupación era del 76,3 por ciento, levemente inferior (1,47%) al 76,8 por ciento de junio pero superior al 69,9 por ciento de julio de 2025.

Respecto al destino de los animales que salieron de los feedlots en estos meses, se mantiene una proporción aproximada del 40 por ciento para la exportación y el 60 por ciento para el mercado interno.