El gobernador de Texas, Greg Abbott, solicitó a un juez federal que desestime la demanda interpuesta por el estado de Minnesota para forzar la extradición del agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), Christian Castro, quien enfrenta graves cargos por un tiroteo ocurrido durante un operativo migratorio desplegado en Minneapolis en enero de este año.
En un escrito judicial presentado ante el tribunal, el mandatario texano expresó que mantiene “serias dudas” sobre si el oficial de 52 años puede ser clasificado formalmente como un “fugitivo de la justicia”.
De acuerdo con lo reportado por The Texas Tribune, la defensa argumenta que el funcionario no huyó del estado gobernado por Tim Walz tras los incidentes por los que se le acusa, sino que fue reasignado a sus funciones en Texas por la propia agencia federal.
De qué se acusa al agente del ICE
Castro fue arrestado en el condado de Cameron, en Texas, el pasado 29 de mayo, luego de que se dieran a conocer más detalles y videos sobre un tiroteo ocurrido el 14 de enero en Minneapolis durante una redada migratoria. El agente enfrenta cuatro cargos de asalto de segundo grado y un cargo por realizar una denuncia falsa, luego de ser acusado de disparar a través de la puerta de una vivienda a un ciudadano venezolano y mentir afirmando que la víctima lo había atacado previamente.
El fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, exigió el traslado de Castro para que sea juzgado en el estado donde se le acusa de cuatro cargos. Foto REUTERS/Tim Evans
La acción legal por parte de las autoridades de Minnesota busca forzar la firma de la orden de extradición antes de que expire el límite de detención preventiva sin orden judicial en Texas. El fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, ha sostenido públicamente que la postura del gobernador obstaculiza el debido proceso: “La negativa de Abbott a extraditar a Castro es inconstitucional y viola tanto la ley federal como la ley de Texas”, afirmó.
Pero el equipo legal del gobernador republicano rebate los plazos mencionados por la oficina de Ellison. “El período de noventa días limita la detención previa a la orden; no impone un plazo de noventa días al gobernador para aprobar o denegar la solicitud del Estado demandante”, alegaron en un documento judicial.
Abbott, uno de los gobernadores republicanos que ha sido un aliado clave en la ofensiva migratoria de Donald Trump, sostuvo a través de un comunicado que no planea acatar la orden del fiscal de Minnesota: “De cualquier manera, el gobernador Abbott tiene derecho a llevar a cabo ese proceso deliberativo y tiene derecho a la presunción de regularidad que se concede a los actos gubernamentales”.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, ha instaurado una política de mano dura contra la inmigración en la frontera. Foto: gov,texas.gov
Ambas partes deben comparecer este martes ante una audiencia programada en un tribunal federal de Brownsville, Texas, para determinar el estatus de la custodia del agente de ICE y la procedencia del mandato de extradición.
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