Una empresa emergente de Florida acaparó la atención luego de que apostara por una alternativa de bajo costo para enfrentar una de las amenazas que más preocupan a las fuerzas militares en todo el mundo: el avance de los drones en conflictos bélicos como la guerra entre Estados Unidos e Irán. La compañía Powerus, con sede en West Palm Beach, desarrolló el interceptor de drones Guardian, un sistema que busca destruir aeronaves no tripuladas antes de que alcancen sus objetivos.
El dispositivo tiene un precio cercano a los 5.000 dólares, una cifra muy inferior a la de otros sistemas de defensa utilizados contra amenazas aéreas de mayor tamaño. Según The Jerusalem Post, la compañía produce actualmente unas 3.000 unidades por mes y espera elevar esa capacidad hasta 15.000 mensuales para 2027.
Guardian: el interceptor a bajo costo capaz de alcanzar 340 kilómetros por hora
El Guardian puede alcanzar una velocidad máxima de 340 kilómetros por hora y mantener una velocidad de crucero de 160 kilómetros por hora. Tiene un alcance de 15 kilómetros y una autonomía operativa de 28 minutos. Según la información difundida por la empresa, el sistema acumula cientos de interceptaciones confirmadas.
La compañía produce actualmente unas 3.000 unidades por mes y espera elevar esa capacidad hasta 15.000 mensuales para 2027.Foto: X @MarioNawfal.
El diseño nació a partir de un interceptor de drones ucraniano que mostró resultados contra los drones suicidas utilizados por Rusia. Powerus adaptó esa tecnología y desarrolló un modelo modular con componentes disponibles en el mercado. Esa característica permite fabricar y ensamblar las unidades con mayor rapidez.
Desde julio, la empresa produce los Guardian en una planta ubicada en los Emiratos Árabes Unidos. Allí utiliza impresión 3D para fabricar algunos componentes y luego completa el ensamblaje del sistema.
La apuesta comercial tomó fuerza con un contrato de 22,3 millones de dólares firmado por Powerus para proteger infraestructura de petróleo y gas en Medio Oriente. Según The Jerusalem Post, la compañía considera que este acuerdo refleja una tendencia hacia sistemas antidrones integrados y conectados en red para proteger instalaciones consideradas estratégicas.
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El crecimiento de este mercado también expone una fuerte competencia. Otra empresa especializada en interceptores, con sede en California, ofrece un modelo básico por un precio cercano a los 5.000 dólares. Para Powerus, mantener bajos los costos resulta clave ante la necesidad de desplegar grandes cantidades de estos sistemas.
Las limitaciones técnicas del Guardian: los misiles
Según informó The Jerusalem Post, los Guardian tienen límites claros. No fueron diseñados para enfrentar misiles balísticos ni otras amenazas de mayor escala. Para esos objetivos, las fuerzas militares necesitan sistemas mucho más sofisticados y costosos, como el PAC 3 de Lockheed Martin.
Powerus has begun manufacturing its Guardian counter-UAS interceptor line at a dedicated facility in the Gulf Cooperation Council region, through a multi-year partnership with a regional defense manufacturer.
— Powerus (@powerus_usa) August 24, 2026
Our Guardian drones are U.S.-designed interceptors built to defeat… pic.twitter.com/V9SPRFIU33
La diferencia de precio adquiere especial importancia ante la proliferación de drones y la necesidad de contar con grandes cantidades de interceptores. Un sistema económico puede permitir una defensa más amplia frente a aeronaves no tripuladas, aunque no sustituye las plataformas destinadas a amenazas más poderosas.
Los Emiratos Árabes Unidos también buscan aumentar su capacidad de producción local. Después de enfrentar miles de drones y misiles balísticos lanzados por Irán, el país procura desarrollar una industria propia para reducir su dependencia de proveedores extranjeros.
Albert Vidal, investigador asociado del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, explicó que el objetivo de Abu Dhabi apunta a construir una capacidad soberana, según The Jerusalem Post. El país pretende continuar con las compras a Estados Unidos y otros fabricantes, pero también producir interceptores dentro de su propio territorio.
El Guardian puede alcanzar una velocidad máxima de 340 kilómetros por hora. Foto: X @MarioNawfal.
En ese escenario, Powerus busca ocupar un lugar en un mercado que exige sistemas baratos, numerosos y fáciles de fabricar. El Guardian no puede enfrentar todas las amenazas, pero su bajo costo y su capacidad de producción podrían convertirlo en una pieza relevante de la creciente guerra contra los drones.
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