En agosto de 2025, tres bisontes regresaron a la reserva de Cuatrociénegas, en Coahuila, México, un siglo después de haber sido borrados de la región por la actividad humana. Tres meses más tarde, la liberación de otros 44 ejemplares completó un grupo que inició una veloz restauración natural del desierto mexicano.
Un desierto de 84.000 hectáreas como laboratorio natural
Gerardo Ruiz Smith, director de la Fundación Pro Cuatrociénegas, lidera este esfuerzo en El Santuario, un sector de 4.000 hectáreas dentro de una reserva federal famosa por sus dunas de yeso y pozas de agua azul. Este hábitat protegido de 84.000 hectáreas alberga cientos de especies de flora y fauna, muchas de ellas críticamente vulnerables o en peligro de extinción.
Este hábitat protegido de 84.000 hectáreas alberga cientos de especies de flora y fauna. Foto: IG/rodeocapital&pro.cuatrocienegas
La mayoría de los 44 bisontes liberados en noviembre —38 hembras y seis machos— provienen del rancho El Uno, en la Reserva de la Biosfera de Janos, Chihuahua, la primera manada de conservación establecida en México, que hoy suma unos 500 ejemplares. El proyecto contó con la participación de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN) y Cuenca Los Ojos A.C.
Cámaras trampa registran el regreso de pumas y linces
El rápido cambio ambiental quedó documentado mediante cámaras trampa instaladas en el sector de El Santuario. Los dispositivos automáticos registraron el regreso de fauna antes ausente de la zona, como pumas, linces y pecaríes de collar. Al mismo tiempo, se observó a aves locales recoger el pelaje que los bisontes desprenden para construir sus propios nidos.
Esta exitosa recuperación demuestra que la restauración de un hábitat dañado por la caza excesiva de los últimos dos siglos no requiere de pesada maquinaria. Para Ruiz Smith, la reintroducción representa devolver un "verdadero ingeniero del ecosistema" que actúa como un arquitecto natural moldeando y "regenerando sus alrededores" a cada paso.
Por qué el bisonte es una especie clave para el desierto
El bisonte es considerado un ingeniero de ecosistema debido a su influencia directa sobre los pastizales. Con su actividad natural, promueve el rebrote vegetal, mejora la infiltración del agua, contribuye a la fertilidad del suelo con la distribución de materia orgánica y reduce el riesgo de incendios al evitar la acumulación de pasto seco. En un entorno árido como Cuatrociénegas, todas estas funciones resultan especialmente relevantes para frenar la degradación del territorio.
El caso de Coahuila no es un experimento aislado, sino la continuación de un proyecto que comenzó en 2009. Foto: IG/rodeocapital&pro.cuatrocienegas
De 23 bisontes en 2009 a casi 500 hoy
El caso de Coahuila no es un experimento aislado, sino la continuación de un proyecto que comenzó en 2009, cuando México liberó 23 bisontes americanos en la Reserva de la Biosfera de Janos, en Chihuahua. Quince años después, aquella manada inicial había crecido hasta casi 500 ejemplares entre Janos y el Rancho El Uno, convirtiéndose en la fuente de nuevas poblaciones en otros estados del país.
Desde esa manada original ya se han trasladado bisontes a otras regiones: 19 ejemplares llegaron a Coahuila en 2020, para establecer una población de conservación en las áreas de protección de Maderas del Carmen y Ocampo, y en febrero de 2026 otros 29 bisontes viajaron desde Janos hasta Sonora, donde meses después nació la primera cría de esa nueva manada.
La manada de Cuatrociénegas ya ha crecido a más de 50 ejemplares
El impacto no ha tardado en notarse también en el crecimiento demográfico. Con el nacimiento de siete crías en la reserva "El Santuario", la manada reintroducida en diciembre de 2025 ya suma 54 individuos, apenas unos meses después de su llegada.
De cara al futuro, la Fundación Pro Cuatrociénegas trabaja además en los trámites necesarios para reintroducir también al borrego cimarrón en la zona antes de que concluya 2026, con el objetivo de recuperar sus poblaciones a nivel regional y seguir ampliando el modelo de restauración ecológica que comenzó con el regreso del bisonte.
Todavia no hay comentarios aprobados.