DEIR AL-BALAH, Franja de Gaza (AP) — Residentes palestinos de Gaza, devastada por la guerra, huyeron el lunes de viviendas y negocios luego que ataques israelíes y fuego de tanques de guerra mataran al menos a cuatro personas, incluyendo dos niños, informaron autoridades hospitalarios, una semana después que una delegación de Estados Unidos pidiera a Israel reducir los ataques.

Tras las advertencias de evacuación del ejército israelí, un ataque impactó una estructura en el campamento de refugiados de Bureij, en el centro de Gaza. Una familia no pudo huir y un niño de 4 años murió, según el Hospital Awda, adonde fue trasladado. Su madre y su hermana resultaron heridas. No hubo comentarios del ejército israelí.

Ataques israelíes alcanzaron otras tres edificaciones en todo el territorio luego que, de acuerdo con los propios residentes, se les hicieron advertencias de evacuación. Algunas personas salieron corriendo, entre ellas madres cargando a sus hijos, y otras se desplazaron entre los escombros en sillas de ruedas o con bastones.

Humo se elevó sobre el paisaje ya devastado.

El ejército israelí aseguró que llevó a cabo ataques en el campamento de refugiados de Shati, en Ciudad de Gaza, y en Deir al-Balah después de emitir advertencias, apuntando a lo que describió como dos instalaciones de almacenamiento de armas de Hamás dentro de mezquitas. El ejército no aportó pruebas, pero afirmó que las instalaciones contenían decenas de “fusiles Kalashnikov, cargadores y equipo militar adicional”.

Un ataque israelí anterior contra una tienda de campaña en Deir al-Balah mató a un hombre, según el Hospital Al-Aqsa, adonde fue trasladado su cuerpo. El ejército israelí señaló que mató a un miliciano afiliado a la unidad de fuerzas especiales de Hamás.

Otros murieron o resultaron heridos en Jan Yunis, en el sur Un hombre murió y otras cinco personas resultaron heridas en un ataque israelí en Jan Yunis, en el sur de Gaza, reportó el Hospital Nasser, que recibió a las víctimas.

Y fuego de tanques israelíes impactó una zona al este de Jan Yunis y mató a una niña de 10 años, según el hospital, adonde fue trasladado su cadáver.

El ejército israelí no ha emitido declaraciones sobre el ataque en Jan Yunis y sostuvo que no tenía conocimiento del incidente que mató a la niña.

Israel ha continuado llevando a cabo asesinatos selectivos en la semana transcurrida desde que una delegación de Estados Unidos se reunió con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en un esfuerzo por impulsar el acuerdo de alto el fuego del año pasado.

El negociador de Estados Unidos Jared Kushner pidió a Netanyahu que redujera los ataques de Israel en Gaza, dijo la semana pasada una persona familiarizada con la reunión, que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizada a informar a periodistas.

Israel ha anunciado ataques en seis de los siete días desde esa reunión.

Israel afirma que está atacando a milicianos y sitios relacionados Aunque los combates más intensos en Gaza han disminuido desde que el alto el fuego entró en vigor en octubre, los ataques aéreos israelíes han matado al menos a 1.288 palestinos, según el Ministerio de Salud de Gaza. El Ministerio, que forma parte del gobierno encabezado por Hamás, mantiene registros detallados de víctimas que son considerados generalmente fiables por agencias de la ONU y expertos independientes. No ofrece un desglose entre civiles y milicianos.

Milicianos han cometido ataques con disparos contra tropas israelíes, e Israel afirma que su ofensiva es una respuesta a eso y a otras violaciones del alto el fuego. Cinco soldados israelíes han muerto desde el alto el fuego.

Funcionarios palestinos han reportado ataques contra viviendas y comisarías, y Hamás ha sostenido que los ataques buscan desestabilizar Gaza e impedir avances en los próximos pasos del alto el fuego, que incluyen la desmilitarización y reconstrucción del territorio y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización.

Israel advierte sobre cometas enviados desde Gaza En el periodo previo al ataque del 7 de octubre de 2023, encabezado por Hamás, contra el sur de Israel que desencadenó la guerra, se enviaron desde Gaza hacia Israel cometas y globos incendiarios, lo que provocó incendios y otros daños.

Ahora funcionarios israelíes expresan preocupación después que se encontraran varios cometas en un kibutz cerca de Gaza. No tenían armas ni materiales peligrosos adheridos.

En un comunicado el domingo, Netanyahu y el ministro de Defensa, Israel Katz, amenazaron con intensificar los ataques sobre Gaza a menos que Hamás garantice que los cometas dejen de volar hacia Israel.

El portavoz de Hamás Hazem Qassem ha calificado las cometas como “esencialmente juguetes de niños” y acusó a Israel de utilizarlos como “un intento de justificar la continuación de la agresión y las violaciones contra nuestro pueblo”.

El ataque del 7 de octubre mató a unas 1.200 personas y 251 fueron tomadas como rehenes. Todos los rehenes o sus restos fueron liberados posteriormente. La ofensiva de represalia de Israel en Gaza ha matado a más de 73.422 palestinos, según el Ministerio de Salud de Gaza.