Javier Bardem es uno de los actores más importantes de España. A sus 57 años, el intérprete cuenta con una de las trayectorias cinematografías más exitosas de los últimos años. En esta línea, No es país para viejos, Vicky Cristina Barcelona, Dune o Piratas del Caribe: La venganza de Salazar han sido solo algunos de sus proyectos más emblemáticos.

Ahora, el oscarizado actor está a punto de estrenar su nueva película, El ser querido, una producción original de Movistar Plus dirigida por Rodrigo Sorogoyen, en la que se pone en la piel de un director de cine que se reencuentra con su hija durante uno de sus nuevos proyectos tras años de distanciamiento.

Con motivo del estreno de la cinta, Bardem quiso sincerarse en una entrevista concedida a la revista Esquire sobre su paternidad. Cabe recordar que el actor tiene dos hijos adolescentes, Leo y Luna, de 15 y 13 años, respectivamente, fruto de su matrimonio con Penélope Cruz. Y, según confesó, compaginar su pasión por el cine con su faceta como padre no es una tarea sencilla.

"Mi cuerpo y mis contratos solo permiten estar sin ver a mis hijos dos semanas”

Aun así, reconoció que “lo más importante de su vida son sus hijos”, algo que contrasta con la relación padre e hija que se muestra en la nueva película de Sorogoyen.

“Los amo y tengo la suerte de sentir su amor, que es un regalo. Pero también amo mi profesión y quiero que entiendan la importancia de la pasión en lo que hacemos. Si la vida te concede el privilegio de dedicarte a lo que amas, debes esforzarte, formarte, respetarlo y cuidarlo. A veces eso significa irte a trabajar fuera y pasar dos semanas sin verlos, tres como mucho”, declaró.

Precisamente, dos semanas es el tiempo máximo que el actor pasa fuera de casa. “Mi cuerpo y mis contratos solo permiten estar sin ver a mis hijos dos semanas”, contó.

De hecho, explicó que Penélope Cruz y él establecieron una regla para poder compaginar sus carreras profesionales con el cuidado de sus hijos. “En nuestra casa hay algo innegociable: uno de los dos debe estar siempre con ellos”, indicó.

Una norma que no solo les ha permitido organizarse, sino también que los más pequeños de la casa comprendan la importancia que ambos conceden a sus respectivas profesiones.

“Creo que han comprendido eso a un nivel muy profundo y, al mismo tiempo, reconocen el deseo y el placer de sus padres por hacer su trabajo”, sostuvo.

“Sobre todo quiero que mis hijos sean buenas personas”

Además, Bardem confirmó que uno de sus principales deseos como padre es que sus hijos puedan ser independientes y capaces de tomar sus propias decisiones. Por ello, reconocía que no siente vértigo ante el momento en el que ambos emprendan su propio camino.

“Prefiero pensar en la alegría y el orgullo que sentiré al comprobar que pueden volar solos. No sé hacia dónde irán ni qué accidentes buenos o malos les sucederán. No puedes protegerlos de todo. Solo puedes armarles con el sentido común, con empatía hacia sí mismos y hacia los demás, y con valor para seguir andando y creyendo. Sobre todo quiero que sean buenas personas”, confesó.

Las declaraciones del actor coinciden con las palabras del psicólogo Javier del Haro, quien asegura que el papel de los padres debe evolucionar a medida que los hijos crecen.

“No podemos ser sus criados ni sus salvadores. Si lo haces todo por ellos, limitas su autonomía, su autoestima y su felicidad. Cuidarles también es enseñarles a que vayan aprendiendo a cuidarse por ellos mismos”, explica en sus redes sociales.

Nerea Parraga Frutos, La Vanguardia