Aunque la morosidad bancaria dio señales de dejar de crecer a mitad de este año, según datos del Banco Central, estar al día con los préstamos y el pago de la tarjeta de crédito aparece como una de las últimas prioridades de la clase media argentina.

Según un estudio privado, el 47% de los argentinos que se considera de "clase media" reconoció que tiene dificultades para hacer frente a sus gastos y llegar a fin de mes. El informe, elaborado por la consultora del sector financiero Brain Network, muestra también cierto pesimismo sobre la situación futura: el 17% de los consultados proyecta que su situación económica empeorará en los próximos meses.

Los datos surgen de una encuesta realizada a mediados de junio y busca observar cómo el contexto macroeconómico impacta en la economía cotidiana de las personas, sus prioridades de gasto y sus decisiones financieras.

El estudio revela que el 44% de los consultados dice que su capacidad de ahorro disminuyó con respecto a la que tenía un año atrás. Así, en un contexto de bolsillos apretados, las prioridades financieras se reordenan.

El 48% respondió que cuando los ingresos no alcanzan, lo primero que se busca cubrir es el pago del alquiler. El 20% ubicó como top en la lista de prioridades al pago de servicios y el 11% a las compras cotidianas. El pago de herramientas financieras básicas, como la tarjeta de crédito, quedó relegado: solo el 7% de los consultados dijo que prioriza cumplir con el resumen mensual.

“Las personas priorizan sus necesidades básicas. Y cuando cada vez más hogares tienen dificultades para afrontar esos gastos, quedan menos recursos disponibles para hacer frente a sus compromisos financieros. Esto puede ayudar a entender parte de la persistencia de los niveles de mora que observamos en el sistema", comentó Lionel Holzman, CCO & Value Offer Head de Brain Network. "Incluso, en algunos casos, la tarjeta de crédito puede terminar utilizándose para financiar consumos cotidianos, lo que genera una deuda que posteriormente puede resultar más difícil de afrontar”, agregó.

Esta mirada coincide con la que recientemente expresó la CAME. En declaraciones radiales, el vocero de la Confederación de la Mediana Empresa, Salvador Femenía, hizo foco en la pérdida del poder de compra de los salarios como el germen de la escalada de la morosidad en Argentina de los últimos meses. "Cuesta mucho llegar a fin de mes; el sueldo evidentemente no alcanza. Hay una restricción de ingresos en la clase media trabajadora y esto se nota porque no hay consumo", dijo este domingo.

A la hora de analizar la morosidad en el país, el informe de Brain Network retoma datos regionales y reconoce que el problema se agudiza en Argentina. La cartera vencida de la banca latinoamericana a nivel general aumentó un 46% durante 2025, la morosidad agregada de la región llega al 2,71%. En tanto, en Argentina esa tasa alcanza el 12,8%.

Mientras el Gobierno se resiste a intervenir con medidas de alivio para los endeudados y en el sector financiero analizan cómo resolver rápidamente el problema de los atrasos en los pagos para poner a andar nuevamente la rueda del crédito privado, en Brain Network ven la "flexibilidad financiera" como una eventual salida.

Según el estudio presentado, el 73% de los consultados considera atractivo que una institución le permita atrasar un mes el pago de sus compromisos financieros.

“En este contexto, las instituciones financieras tienen una oportunidad para reconectar con sus clientes desde un lugar más cercano, entendiendo sus necesidades concretas y acompañándolos en momentos de mayor presión. La oportunidad no está solamente en ofrecer financiamiento, sino también en brindar soluciones que aporten flexibilidad y ayuden a sostener la salud financiera”, cerró Holzman.