La tormenta tropical Moke avanza hacia Hawái con fuertes vientos y lluvias intensas que amenazan principalmente a la Isla Grande, apenas unos días después del paso del huracán Lala, que provocó inundaciones, daños en infraestructura y dejó a miles de usuarios sin electricidad.

Moke se formó el viernes en el océano Pacífico y durante la mañana del sábado se encontraba a unos 755 kilómetros al sureste de Hilo, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC). El sistema registraba vientos máximos sostenidos de alrededor de 85 km/h y se desplazaba hacia el oeste-noroeste a unos 19 km/h.

Los meteorólogos anticiparon que la tormenta pasaría al sur de la Isla Grande entre la noche del sábado y el domingo, sin un impacto directo. Sin embargo, las autoridades advirtieron que podría generar condiciones peligrosas, especialmente en las zonas de barlovento y el sureste de la isla.

“Todavía habrá impactos, especialmente en los lados de barlovento y sureste de la Isla Grande, pero probablemente serán un poco más limitados que lo que vimos con Lala”, explicó Casey Oswant, meteoróloga del Servicio Nacional de Meteorología (NWS) en Honolulu.

Después de pasar cerca de la Isla Grande, Moke continuará su trayectoria hacia el oeste en las proximidades del archipiélago hasta comienzos del martes.

Cuánta lluvia podría dejar la tormenta tropical Moke en Hawái

Esta imagen satelital de la NOAA, tomada el domingo 23 de agosto de 2026, muestra el vapor de agua de la tormenta tropical Moke mientras avanzaba hacia la Isla Grande de Hawái. Foto: NOAA vía AP

El Servicio Nacional de Meteorología pronosticó acumulaciones de entre 13 y 25 centímetros de lluvia durante el fin de semana en las zonas de barlovento y el sureste de la Isla Grande. En puntos aislados, las precipitaciones podrían alcanzar los 38 centímetros.

Para el resto del archipiélago se esperaban acumulaciones de entre 2 y 5 centímetros, mientras que sectores del este de Maui podrían recibir hasta 10 centímetros.

Las precipitaciones representan un riesgo adicional debido a las condiciones que dejó el huracán Lala. El Servicio Nacional de Meteorología advirtió sobre posibles inundaciones y deslizamientos de lodo, especialmente en terrenos empinados y lugares donde el suelo permanece saturado.

También existe riesgo de corrientes de resaca peligrosas en las costas. A primera hora del sábado no había vigilancias ni advertencias costeras vigentes, aunque las autoridades pidieron a residentes y visitantes seguir de cerca las actualizaciones sobre la trayectoria de Moke.

La costa noreste de la Isla Grande fue una de las zonas más afectadas por Lala y acumuló hasta 1,1 metros de lluvia durante ese fenómeno, de acuerdo con el servicio meteorológico.

Hawái todavía se recupera de los daños provocados por Lala

La llegada de Moke ocurre cuando numerosas comunidades continúan recuperándose del huracán Lala. La tormenta derribó árboles, dañó carreteras y puentes, desplazó estructuras de sus cimientos y cubrió algunas vías con barro y rocas. También se informó de una muerte relacionada con el fenómeno.

La llegada de Moke ocurre cuando numerosas comunidades continúan recuperándose del huracán Lala. Foto: Stephen Lam/San Francisco Chronicle vía AP

Además, unos 9.000 clientes de la Isla Grande continuaban sin suministro eléctrico el sábado, según datos de PowerOutage.us.

El gobernador de Hawái, Josh Green, informó que Lala había provocado al menos US$43 millones en daños a la infraestructura de la Isla Grande y otros US$4,6 millones en viviendas. Advirtió que esas cifras podrían aumentar a medida que avancen las evaluaciones.

“Habrá mucho más por contabilizar y estaremos allí para proporcionar ayuda para la recuperación y recursos, pero llevará algún tiempo”, señaló Green.

El gobernador y otros funcionarios estatales instaron a la población a prepararse para Moke y reponer alimentos, medicamentos y otros productos esenciales antes de que empeoren las condiciones meteorológicas.

En algunas de las comunidades afectadas por Lala existe preocupación ante la posibilidad de nuevas inundaciones. “Definitivamente hay tensión en el ambiente”, afirmó Tiffany Edwards Hunt, una maestra residente de Keaau, en el este de la Isla Grande, al referirse a la llegada de más lluvias después de que las inundaciones transformaran calles y zonas residenciales en corrientes de agua.