Marta Fort fue una de las invitadas a PH: Podemos Hablar (Telefe) y, en el programa de Andy Kusnetzoff, se sinceró sobre su relación con los retoques estéticos, la huella que dejó su padre en esa decisión y el lugar que ocupa en su vida la memoria de Gustavo Martínez, su padrino.

Al hablar sobre las presiones estéticas y cómo fue construyendo su relación con su cuerpo, la joven reflexionó: "Te vas llevando porque vos podés aceptarte. Yo, por ejemplo, fui gorda, fui flaca... tuve un montón de quilombos sobre mi físico, pero igualmente jamás tuve un problema con eso. Siempre tuve una buena autoestima, pero aún así los comentarios llegan igual, entonces vos terminás con la idea o moldeándote a lo que te dice la gente".

En esa línea, contó que las cirugías nunca formaron parte de sus planes originales: "Yo, por ejemplo, nunca quería, nunca quise hacerme tetas. Es más, yo soy el resultado de lo que juré destruir".

Fue entonces que explicó que terminó siguiendo los pasos de Ricardo Fort: "A mi viejo le gustaban así y aspiraba a que yo sea esto. Yo decía 'ni en pedo', y no me preocupaba mi físico. Era morocha y tenía piercings en la cara, y después, poco a poco, me fui moldeando a lo que soy ahora".

"Igual siempre jodo con que el cirujano traspasó el ADN, porque yo, por ejemplo, tengo una estructura ósea de la put... madre que está todo cirujeado, y yo no. Pero el mentón igual lo heredé", bromeó, entre risas.

En ese sentido, señaló que terminó haciendo lo que su padre dijo que haría, a pasar de que falleció cuando ella tenía tan solo nueve años: “Yo creo que si él pudiera bajar, me diría ‘viste, hija de put…’”.

Marta Fort reveló la influencia que tuvo su papá en sus cirugías estéticas. Foto: Captura TV

Otro de los recuerdos que compartió Martita fue el de su color de pelo, una batalla que perdió de chica: "Yo lloraba, él me llevaba a la peluquería y yo lloraba diciendo: 'no, rubia no, no quiero ser rubia', porque él te teñía de rubia".

Marta detalló que ni siquiera los peluqueros estaban de acuerdo con esa decisión, ya que era muy pequeña. “Y él: 'no, no, no, mi hija tiene que ser rubia”.

"Y ahora soy rubia, y ahora me hice las tetas, y ahora tengo un par de retoques en la cara. Los labios son naturales, pero después el resto un poquito sí”, reflexionó, y agregó: “Siento que terminé adoptando costumbres de gente que perdí”.

Ricardo Fort y Gustavo Martínez con Marta y Felipe Fort. Archivo

Entonces explicó que hoy le apasiona entrenar, algo que siguió de Gustavo Martinez: “Ahora entreno todos los días y me encanta... a él le gustaba el entrenamiento porque era personal trainer, y de mi papá heredé esto".

El recuerdo de Gustavo Martínez

En un cara a cara con L-Gante, el cantante decidió preguntarle a Marta por el momento más difícil de su vida, momento en que la joven reveló que no fue la muerte de su padre, sino lo que ocurrió después.

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Marta Fort recordó la muerte de Gustavo Martínez.

"No esperaba que lo que pasó después, fuera peor. Uno espera que cuando muere tu papá, ya está. Y no. Y de ahí fue en picada", comenzó diciendo en el programa.

La influencer detalló que, tras la muerte de Ricardo Fort, quedó bajo el cuidado de su padrino, Gustavo Martínez, expareja de su padre, quien atravesaba la enfermedad de Alzheimer: "A los 18 menos 9 días, yo estaba por hacer un viaje para festejar mi cumple, y cuatro días antes de mi viaje se suicida en mi casa".

El recuerdo de Marta Fort sobre Gustavo Martínez. Foto: Captura TV

"Fue impactante porque, si bien mi papá era mi papá, yo a él lo sentía como mi papá. Era mi cómplice en las cosas que yo no podía comunicarlas a mi viejo. Era la única persona en el mundo que podía decir que yo no era una persona fría", recordó.

Y siguió: “Eso fue peor que perder a mi papá, la pasé muy mal, fue el momento más bajo de mi vida. Después pude trabajarlo, madurarlo, entender las razones, porque no era una persona suicida".