Níjar, en la provincia de Almería, tiene el dudoso honor de destacar mediáticamente porque es la ciudad mediana/grande (más de 30.000 habitantes) más pobre del país. Pero también es donde se encuentra el Parque Natural de Cabo de Gata, playas como la de los Muertos (nombrada hace unos años una de las mejores de España) y el pueblo de San José, destino habitual de muchos turistas.

Santos Peralta, creador de contenido almeriense conocido como Dumas, ha recorrido su tierra natal para entender cómo conviven el paraíso y la pobreza. “¿Cómo puede ser que una zona que genere tanto sea una de las más pobres de España?”, se pregunta en su vídeo.

“La parte sur de Níjar es extremadamente bonita”, explica. “Todos los pueblos mantienen una estética mediterránea, las playas son increíbles, y le encuentro muchísima similitud a Baleares. Me recuerda muchísimo a las islas griegas” .

Dos mundos separados por 15 minutos. Foto: IG/notdumas

Dos mundos separados por 15 minutos

El contraste, según Peralta, es brutal. En la costa, los pueblos parecen un postal del Mediterráneo, con sus calles encaladas y vistas al mar. Pero basta adentrarse 15 minutos hacia el interior para que el paisaje cambie por completo.

Allí, los invernaderos de plástico (el famoso “mar de plástico” que se ve desde el espacio en Google Maps) rodean pueblos más humildes, donde muchos habitantes buscan la vida en los contenedores. “Estamos literalmente a 15 minutos de donde estábamos antes, y la cosa cambia muchísimo, es bastante triste de ver”, afirma.

La paradoja económica

La paradoja económica de Níjar se explica por su modelo productivo. Por un lado, la agricultura intensiva genera millones de euros en exportaciones a toda Europa. De hecho, Andalucía aporta aproximadamente el 23% o 25% del valor total de la producción agraria de España. Sin embargo, el creador de contenido señala que todo ese dinero no se queda en el municipio, ya que el modelo se sostiene sobre mano de obra barata, irregular y no declarada que trabaja en campañas temporales.

Casas de ensueño... a precio de ensueño. Foto: IG/notdumas

Lo mismo ocurre con el turismo, el segundo pilar económico. “Todo el dinero que se genera aquí nace en junio y muere en septiembre”, resume Peralta. Según él, los camareros y cocineros que trabajan en verano no son de la zona, y el dinero que ganan no tributa en Níjar.

Casas de ensueño... a precio de ensueño

Uno de los aspectos en los que se nota la situación del municipio es el precio de las casas (teniendo en cuenta como está el mercado inmobiliario). Peralta lo comprueba: un chalet de 525 metros cuadrados se acerca al millón de euros. Un dúplex de 125 metros cuadrados cuesta 389.000 euros. Las casas más pequeñas, de unos 83 metros cuadrados, rondan los 300.000 o 350.000 euros.

“Teniendo la playa que tienes, que es una locura, y estéticamente lo bonitas que son, me parece una compra acertadísima”. Por otro lado, el creador almeriense no revela el nombre de su playa favorita para preservarla de la masificación: “No me siento cómodo en las playas en las que a un metro tienes 5 familias con un altavoz escuchando reggaetón”.

Santos Peralta reconoce que sigue considerando Cabo de Gata uno de los rincones más especiales del Mediterráneo y asegura que, si algún día pudiera elegir una segunda residencia en España, esta zona estaría entre sus favoritas.

Marc Mestres