Con la llegada del verano, el tomate vive su mejor momento de la temporada. Los mercados y fruterías amplían la oferta de variedades y el producto alcanza su punto óptimo de sabor. España, uno de los principales productores de tomate de Europa, cultiva cada año alrededor de 1,2 millones de toneladas de tomate fresco, una parte importante destinada al consumo en fresco durante los meses estivales.

Aprovechar este momento de la temporada también permite disfrutar de todas sus propiedades nutricionales. Rico en vitamina C, potasio y licopeno, el antioxidante responsable de su característico color rojo, el tomate es uno de los alimentos más representativos de la dieta mediterránea. Sin embargo, elegir una pieza realmente sabrosa no siempre resulta sencillo.

Con el objetivo de ayudar a los consumidores, el chef Jordi Cruz ha compartido en un vídeo publicado en su canal de Instagram una serie de consejos para reconocer un buen tomate antes de comprarlo. El cocinero recuerda además que combinarlo con aceite de oliva favorece la absorción de algunos de sus compuestos beneficiosos. “Son ricos en vitamina C, en potasio y antioxidantes como el licopeno. Es superversátil en la cocina y, si lo combinas con aceite de oliva, tu cuerpo absorberá mejor los antioxidantes”, explicaba.

Tres aspectos en los que fijarse

Más allá de la variedad, Cruz sostiene que hay tres elementos que nunca fallan para identificar un buen tomate: el aspecto, el tacto y el aroma. Según explica, debe presentar colores vivos y homogéneos, una piel tersa y una textura firme, aunque con una ligera elasticidad al presionarlo.

“Cuando vayáis a la tienda a comprar alguna de las muchas variedades de tomate que hay en verano, mirad, tocad y oled. Tiene que tener aroma, peso y la piel tensa, pero no dura”, afirmaba. También recomienda escoger piezas pesadas para su tamaño, ya que suelen esconder una pulpa más jugosa. “Si se siente lleno, significa que está con jugo dentro y una buena pulpa”. El cocinero insiste en que estos criterios son aplicables independientemente de la variedad que se vaya a comprar.

El cocinero insiste en que estos criterios son aplicables independientemente de la variedad que se vaya a comprar. Foto: IG/jordicruzoficial

El aroma, el mejor indicador

Para el chef, el olor es una de las señales más fiables para saber si un tomate ha madurado correctamente en la planta. Por eso aconseja acercarlo a la nariz, especialmente por la zona del pedúnculo, donde se concentra una mayor intensidad aromática. “No elijas un tomate solo por el color; el olor lo dice casi todo. Si un tomate no huele, ese tomate no sabe”, resumía. A su juicio, un aroma dulce y vegetal es sinónimo de una buena maduración. Sin aroma, puede ser que haya madurado, pero seguramente fuera de la planta y no ha madurado como nos gustaría”.

No todas las marcas son un defecto

El aspecto exterior también puede llevar a confusión. Cruz explica que algunas variedades conservan zonas verdes incluso cuando están completamente maduras, por lo que ese rasgo no debe interpretarse como una señal de falta de maduración. “Hay tomates que son verdes, como el Green Zebra, o pueden tener los hombros verdes. Muchos tomates pueden estar perfectamente maduros y tener esas zonas verdes. Es su forma de madurar”, señalaba.

Distinto es el caso de las cicatrices muy profundas. Según advierte, pueden ser consecuencia del estrés hídrico sufrido por la planta y afectar a la calidad del fruto. “Puede ser debido a estrés hídrico. Es decir, que tiene demasiada agua en su interior y tiene poco sabor”. Por ello, recomienda observar el aspecto de la piel sin dejarse llevar únicamente por criterios estéticos.

El consejo final

Por último, el chef recomienda confiar en quienes conocen el producto de temporada y pueden orientar sobre las variedades que se encuentran en su mejor momento. “Dejaos asesorar por vuestro frutero y tener en cuenta qué variedades tiene y cuáles están mejor para consumir en ese momento”, aconsejaba.

Para Cruz, un buen tomate es uno de los grandes protagonistas de la cocina estival y la base de algunas de las recetas más populares de esta época del año. “Un buen tomate no puede faltar en las mesas de verano porque muchas de las grandes recetas que se suelen hacer en esta época del año se hacen con buenos tomates”, terminaba diciendo. Con esta recomendación, el chef anima a aprovechar el momento de máxima calidad del tomate y a elegirlo con el mismo cuidado que cualquier otro ingrediente principal.

Elegir un tomate de calidad es solo el primer paso. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) insiste en que una correcta manipulación también resulta esencial: recomienda lavar las frutas y hortalizas antes de cortarlas o consumirlas y mantener unas adecuadas condiciones de higiene durante su preparación, especialmente en verano, cuando las altas temperaturas favorecen la proliferación de microorganismos.

Christian Jiménez