Me niego a que la dueña de mi casa decida el destino de mi perra

Cuando te tocan buenos vecinos hay que agradecer al destino, porque hay historias de convivencia vecinal que nos indignan o nos hacen estremecer. Ruidos molestos, gente maleducada, uso excesivo de un espacio en común… hay de todo en los manuales vecinales. En el caso que compartió una lectora de Genial, el conflicto toca una fibra más profunda: la perra viejita de la protagonista.
Cuando te tocan buenos vecinos hay que agradecer al destino, porque hay historias de convivencia vecinal que nos indignan o nos hacen estremecer. Ruidos molestos, gente maleducada, uso excesivo de un espacio en común… hay de todo en los manuales vecinales. En el caso que compartió una lectora de Genial, el conflicto toca una fibra más profunda: la perra viejita de la protagonista. Genial RSS

