VIRALES

17 Historias de niñeras y maestras tan increíbles que parecen de película

Nos reciben en la puerta con una sonrisa, nos ayudan a atarnos los cordones de los zapatos, nos secan las lágrimas, nos peinan, pacientemente sacando la plastilina del cabello, y nos tratan con betadine las rodillas rotas. Y detrás de la fachada de todo esto se esconde la fusión de un alma delicada, improvisación instantánea, paciencia infinita y la propia “sal” sin la cual no se puede cocinar el carácter de un niño.

​Nos reciben en la puerta con una sonrisa, nos ayudan a atarnos los cordones de los zapatos, nos secan las lágrimas, nos peinan, pacientemente sacando la plastilina del cabello, y nos tratan con betadine las rodillas rotas. Y detrás de la fachada de todo esto se esconde la fusión de un alma delicada, improvisación instantánea, paciencia infinita y la propia “sal” sin la cual no se puede cocinar el carácter de un niño.  Genial RSS

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