Mi hijo con autismo tuvo una crisis en el tren y, mientras todos nos juzgaban, un extraño nos salvó con su bondad

Ser madre es uno de los roles más difíciles y arduos en la vida de una mujer. Un reto continuo de caídas, aprendizajes y agotamiento que convierte nuestra vida en una montaña rusa de emociones que, muchas veces, lo último que necesita es de consejos no solicitados y comentarios malintencionados. Por eso, para la mamá de la siguiente historia, la ayuda y la bondad de un joven con su hijo y con ella misma no solo arregló su día, sino que alegró su corazón.
Ser madre es uno de los roles más difíciles y arduos en la vida de una mujer. Un reto continuo de caídas, aprendizajes y agotamiento que convierte nuestra vida en una montaña rusa de emociones que, muchas veces, lo último que necesita es de consejos no solicitados y comentarios malintencionados. Por eso, para la mamá de la siguiente historia, la ayuda y la bondad de un joven con su hijo y con ella misma no solo arregló su día, sino que alegró su corazón. Genial RSS

