Racing de Córdoba debutó con triunfo en Nueva Italia: ilusión, lucha y el 1-0 ante Estudiantes de Caseros
Muchos brazos se elevaron en el estadio Miguel Sancho mientras los teléfonos registraban el debut en Nueva Italia. En apenas diez minutos, Ricardo Centurión intentó un taco fallido que terminó convirtiéndose en un pase de gol para Facundo Juárez.
Su ingreso coincidió con el comienzo feliz de Racing en el torneo, algo esperado por todos los que mantienen la ilusión de verlo en lo más alto del campeonato, con aspiraciones concretas de ascenso, en respuesta a un deseo que se ha acumulado con el tiempo.
La ilusión y la dificultad del camino
Sin embargo, aun con la expectativa que genera Centurión, el público comprendió rápidamente que el camino será complejo, por momentos tortuoso, con la exigencia permanente que implica disputar un certamen intenso, sobreactuado por los jugadores, poco reprimido por los árbitros y desgastante en su desarrollo.
Depositar toda la ilusión en un solo futbolista sería un error. Por sus condiciones, Centurión puede aportar desequilibrio, un rasgo poco habitual en una competencia que privilegia la lucha y la fricción.
Respuestas colectivas y nombres propios
Por lo mostrado en la noche de Nueva Italia, el entrenador Pablo Fornasari encontró motivos para celebrar que el equipo no depende únicamente de una figura. Sobresalieron Brian Olivera, Alejandro Rébola y Gaspar Iñíguez, aportando jerarquía y experiencia, elementos necesarios para afrontar las exigencias de la Primera Nacional.
El debut ante Estudiantes mostró además a un rival que en los primeros 15 minutos exhibió una actitud intensa sobre el campo, algo que se diluyó tras el gol de Alan Olinick y no volvió a repetirse con la misma fuerza.
Un triunfo trabajado y el desafío por delante
Con el correr de los minutos el ritmo del partido se mantuvo elevado y el rival incrementó su postura ofensiva en busca del empate, generando situaciones que pusieron a prueba a Racing. La igualdad no llegó y el triunfo fue celebrado con intensidad.
Racing inició así una etapa exigente y cargada de interrogantes. El principal desafío será saber si la esperanza depositada en el Miguel Sancho tendrá como respuesta una gran campaña y, eventualmente, el ascenso tan esperado.
Muchos brazos se elevaron en el estadio Miguel Sancho mientras los teléfonos registraban el debut en Nueva Italia. En apenas diez minutos, Ricardo Centurión intentó un taco fallido que terminó convirtiéndose en un pase de gol para Facundo Juárez.Su ingreso coincidió con el comienzo feliz de Racing en el torneo, algo esperado por todos los que mantienen la ilusión de verlo en lo más alto del campeonato, con aspiraciones concretas de ascenso, en respuesta a un deseo que se ha acumulado con el tiempo.La ilusión y la dificultad del caminoSin embargo, aun con la expectativa que genera Centurión, el público comprendió rápidamente que el camino será complejo, por momentos tortuoso, con la exigencia permanente que implica disputar un certamen intenso, sobreactuado por los jugadores, poco reprimido por los árbitros y desgastante en su desarrollo.Depositar toda la ilusión en un solo futbolista sería un error. Por sus condiciones, Centurión puede aportar desequilibrio, un rasgo poco habitual en una competencia que privilegia la lucha y la fricción.Respuestas colectivas y nombres propiosPor lo mostrado en la noche de Nueva Italia, el entrenador Pablo Fornasari encontró motivos para celebrar que el equipo no depende únicamente de una figura. Sobresalieron Brian Olivera, Alejandro Rébola y Gaspar Iñíguez, aportando jerarquía y experiencia, elementos necesarios para afrontar las exigencias de la Primera Nacional.El debut ante Estudiantes mostró además a un rival que en los primeros 15 minutos exhibió una actitud intensa sobre el campo, algo que se diluyó tras el gol de Alan Olinick y no volvió a repetirse con la misma fuerza.Un triunfo trabajado y el desafío por delanteCon el correr de los minutos el ritmo del partido se mantuvo elevado y el rival incrementó su postura ofensiva en busca del empate, generando situaciones que pusieron a prueba a Racing. La igualdad no llegó y el triunfo fue celebrado con intensidad.Racing inició así una etapa exigente y cargada de interrogantes. El principal desafío será saber si la esperanza depositada en el Miguel Sancho tendrá como respuesta una gran campaña y, eventualmente, el ascenso tan esperado. La Voz
+

