Cuestión de peso: el método de Betiana para sostener su alta definitiva trabajando en la calle
Betiana, una de las participantes más recordadas de Cuestión de peso, transita su quinto mes luego de haber recibido el alta definitiva del programa.
Actualmente, la joven combina su etapa de mantenimiento físico con su labor como vendedora ambulante en recitales y eventos masivos, sosteniendo los hábitos saludables adquiridos durante su tratamiento.
La exparticipante describió su presente como una “pelea continua” para no recaer en antiguos hábitos alimenticios ante los cambios de estado de ánimo. Según relató, el desafío principal radica en enfrentar la realidad fuera del entorno controlado de la clínica, lo cual requiere una vigilancia constante de la conducta alimentaria.
“Me veo y digo ‘qué lindo lo que veo por mí’, pero qué lucha tan dura porque nunca fue fácil y lo sigue siendo. Afuera es difícil”, expresó Betiana en una reciente entrevista televisiva. Para ella, la clave reside en no postergar el inicio del cambio y utilizar las herramientas de salud aprendidas.
Organización y trabajo en la calle
Betiana retomó su actividad como “mantera”, vendiendo remeras en las inmediaciones de recitales, una tarea que le demanda jornadas que pueden comenzar a las 10 de la mañana y extenderse hasta la noche. Para cumplir con su plan, debe organizar sus ingestas con antelación y llevar consigo sus propios alimentos.
Natalia Natalini, nutricionista del equipo médico, destacó que la joven se traslada con sus desayunos, colaciones y meriendas preparadas para evitar transgresiones durante las horas de trabajo. Esta planificación es fundamental para sostener los beneficios de los kilos bajados y disfrutar de su nueva condición física.
“Me llevo mis colaciones, por ahí un sandwichito de queso para la merienda y a la noche opto por una ensalada o como en porciones más chicas”, detalló Betiana sobre su logística en la vía pública. Al estar en fase de mantenimiento, puede consumir porciones normales siempre que mantenga la moderación.
Red de contención y salud
El mantenimiento de su peso no se basa exclusivamente en la alimentación, sino también en la continuidad de la actividad física. Pese a momentos de cansancio o pereza, la exparticipante asegura que busca constantemente “buscarle la vuelta” para no aburrirse de la rutina y evitar recaídas.
Además, subrayó la importancia de la red de contactos que construyó durante su paso por la clínica, manteniendo comunicación fluida con profesionales y compañeros. Los grupos de Alco han sido, según sus palabras, una “gran ayuda” para sostenerse en los momentos de mayor dificultad emocional.
“Armé una red de relaciones que me sostiene para no caerme”, aseguró Betiana, quien además busca replicar lo aprendido con personas de su barrio que no tienen acceso a estos tratamientos. Su objetivo es compartir los conocimientos adquiridos para ayudar a otros a alcanzar sus metas de salud.
Betiana, una de las participantes más recordadas de Cuestión de peso, transita su quinto mes luego de haber recibido el alta definitiva del programa. Actualmente, la joven combina su etapa de mantenimiento físico con su labor como vendedora ambulante en recitales y eventos masivos, sosteniendo los hábitos saludables adquiridos durante su tratamiento.La exparticipante describió su presente como una “pelea continua” para no recaer en antiguos hábitos alimenticios ante los cambios de estado de ánimo. Según relató, el desafío principal radica en enfrentar la realidad fuera del entorno controlado de la clínica, lo cual requiere una vigilancia constante de la conducta alimentaria.“Me veo y digo ‘qué lindo lo que veo por mí’, pero qué lucha tan dura porque nunca fue fácil y lo sigue siendo. Afuera es difícil”, expresó Betiana en una reciente entrevista televisiva. Para ella, la clave reside en no postergar el inicio del cambio y utilizar las herramientas de salud aprendidas.Organización y trabajo en la calleBetiana retomó su actividad como “mantera”, vendiendo remeras en las inmediaciones de recitales, una tarea que le demanda jornadas que pueden comenzar a las 10 de la mañana y extenderse hasta la noche. Para cumplir con su plan, debe organizar sus ingestas con antelación y llevar consigo sus propios alimentos.Natalia Natalini, nutricionista del equipo médico, destacó que la joven se traslada con sus desayunos, colaciones y meriendas preparadas para evitar transgresiones durante las horas de trabajo. Esta planificación es fundamental para sostener los beneficios de los kilos bajados y disfrutar de su nueva condición física.“Me llevo mis colaciones, por ahí un sandwichito de queso para la merienda y a la noche opto por una ensalada o como en porciones más chicas”, detalló Betiana sobre su logística en la vía pública. Al estar en fase de mantenimiento, puede consumir porciones normales siempre que mantenga la moderación.Red de contención y saludEl mantenimiento de su peso no se basa exclusivamente en la alimentación, sino también en la continuidad de la actividad física. Pese a momentos de cansancio o pereza, la exparticipante asegura que busca constantemente “buscarle la vuelta” para no aburrirse de la rutina y evitar recaídas.Además, subrayó la importancia de la red de contactos que construyó durante su paso por la clínica, manteniendo comunicación fluida con profesionales y compañeros. Los grupos de Alco han sido, según sus palabras, una “gran ayuda” para sostenerse en los momentos de mayor dificultad emocional.“Armé una red de relaciones que me sostiene para no caerme”, aseguró Betiana, quien además busca replicar lo aprendido con personas de su barrio que no tienen acceso a estos tratamientos. Su objetivo es compartir los conocimientos adquiridos para ayudar a otros a alcanzar sus metas de salud. La Voz
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