Ya funcionan 8 faros de detección temprana de incendios y licitan la compra de 7 más
Desde diciembre ya operan en forma integrada ocho “Faros de Conservación”, una tecnología para la detección temprana de incendios que genera alertas por Inteligencia Artificial (IA) a una central de monitoreo que trabaja las 24 horas.
Los faros son una de las claves de la “modernización en la infraestructura para la detección temprana y el combate de incendios forestales”, entienden desde el Gobierno de Córdoba, en un contexto en el que vuelven a ser noticia devastadores focos de fuego en la Patagonia.
Los faros de cnservación son instalaciones diseñadas para vigilar grandes extensiones de territorio —incluidas áreas serranas, boscosas y de interfase urbano-forestal— mediante sensores multiespectrales capaces de identificar humo y elevaciones térmicas en tiempo real.
Cada torre monitorea un radio de 30 kilómetros, cubriendo hasta 282.600 hectáreas por unidad, lo que permite una vigilancia total superior a los 2,2 millones de hectáreas en la provincia, detallaron expertos del Ministerio de Seguridad provincial.

Los ocho faros existentes están ubicados en Ciénaga de Allende (San Alberto), Chancaní (Pocho), San Pedro Norte (Tulumba), Ciénaga del Coro (Minas, Tanti (Punilla), Atos Pampa (Calamuchita), Tala Cañada (Pocho) y Río Seco (Río Cuarto).
Cinco de estas estaciones se pusieron en marcha con aportes de la Nación, mientras que las otras tres fueron costeadas por la Provincia.
Son equipos caros: cada faro cuesta, aproximadamente, medio millón de dolares. Es tecnología sofisticada: se compone de un triple sensor, con IA, la central de monitoreo, con el sistema de alertas y espacio para el almacenamiento de datos, que quedan guardados para ser aportados a la Justicia, si son requeridos.
Las nuevas instalaciones, cuyos pliegos ya están abiertos a ofertas, se ubicarán en otras zonas afectadas por grandes incendios en el pasado reciente como Cerro Blanco, entre Tanti y Taninga; el Cerro Mogote en La Calera; la zona aleadaña al Observatorio de Bosque Alegre; en bajo de Olmos, en Sierras Chicas; y en Los Cocos, en un sector cercano a la aerosilla, entre otros lugares definidos por el mapa de riesgo.
Cómo funcionan los faros de conservación
Los faros combinan sensores ópticos diurnos y nocturnos, cámaras térmicas de alta resolución, estaciones meteorológicas automáticas y sistemas de comunicación digital.
Estas capacidades permiten detectar humo de manera automática durante las 24 horas y transmitir alertas georreferenciadas de forma inmediata a la Central de Monitoreo.
Cada torre cuenta además con sistemas de energía autónoma —solar o eólica—, infraestructura metálica certificada de 30 metros de altura, y enlaces de comunicación con calidad de servicio garantizada.
La información captada llega al Centro de Monitoreo ubicado en el edificio anexo del Ministerio de Seguridad, donde el personal analiza imágenes, valida eventos y activa los protocolos de respuesta.
Cómo opera la Central de Monitoreo
En operación desde el 15 de diciembre de 2025, la Central trabaja sin interrupciones con turnos de 12 horas y dos operadores por turno.
Según las autoridades de prevención de incendios, la central es el “corazón” del sistema: allí se reciben, verifican y gestionan las alertas detectadas por los faros.
El centro integra tecnologías como FireWatch, el sistema de información SGIDIF y canales redundantes de comunicación, incluso mensajería instantánea, para garantizar que cada alerta llegue de inmediato a brigadistas y responsables regionales. Los operadores también registran en tiempo real los recursos desplegados y la evolución de los focos.
“Las cámaras instaladas con IA son clave porque el operador no está viendo todo el tiempo todas las pantallas. Cuando el sensor de la cámara detecta humo o calor con un cambio de pixel, genera un pequeño gif que se lo envía al operador, que es quien analiza el dato y emite la alerta a las aplicaciones, acompañando con un pequeño informe preliminar sobre lo que fue detectado”, explicó un biólogo que asesora al Ministerio de Seguridad en la aplicación de esta tecnología.
Su capacidad para detectar humo automáticamente, generar alertas precisas y coordinar la acción de brigadistas mejora sustancialmente los tiempos de intervención, un factor decisivo para evitar que un foco inicial se convierta en un incendio mayor, destacan desde la Provincia.
Puesta en marcha progresiva
La distribución territorial de los faros cubre estratégicamente las zonas de mayor riesgo de incendios en Córdoba, dice la Provincia. Con las nuevas instalaciones, que se están licitando, esta cobertura será más amplia.
En esta primera etapa sólo reciben alertas emitadas por los faros los usuarios de la Secretaría de Prevención de Riesgos, que tienen la aplicación oficial en sus dispositivos. Esta semana comenzarían las capacitaciones y la apertura de nuevos usuarios a jefes del Etac y de Bomberos de la Provincia. Y en las próximas semanas se extenderían permisos de acceso a la app a las federaciones y agrupaciones de bomberos.
Desde diciembre ya operan en forma integrada ocho “Faros de Conservación”, una tecnología para la detección temprana de incendios que genera alertas por Inteligencia Artificial (IA) a una central de monitoreo que trabaja las 24 horas.Los faros son una de las claves de la “modernización en la infraestructura para la detección temprana y el combate de incendios forestales”, entienden desde el Gobierno de Córdoba, en un contexto en el que vuelven a ser noticia devastadores focos de fuego en la Patagonia.Los faros de cnservación son instalaciones diseñadas para vigilar grandes extensiones de territorio —incluidas áreas serranas, boscosas y de interfase urbano-forestal— mediante sensores multiespectrales capaces de identificar humo y elevaciones térmicas en tiempo real. Cada torre monitorea un radio de 30 kilómetros, cubriendo hasta 282.600 hectáreas por unidad, lo que permite una vigilancia total superior a los 2,2 millones de hectáreas en la provincia, detallaron expertos del Ministerio de Seguridad provincial.Los ocho faros existentes están ubicados en Ciénaga de Allende (San Alberto), Chancaní (Pocho), San Pedro Norte (Tulumba), Ciénaga del Coro (Minas, Tanti (Punilla), Atos Pampa (Calamuchita), Tala Cañada (Pocho) y Río Seco (Río Cuarto).Cinco de estas estaciones se pusieron en marcha con aportes de la Nación, mientras que las otras tres fueron costeadas por la Provincia.Son equipos caros: cada faro cuesta, aproximadamente, medio millón de dolares. Es tecnología sofisticada: se compone de un triple sensor, con IA, la central de monitoreo, con el sistema de alertas y espacio para el almacenamiento de datos, que quedan guardados para ser aportados a la Justicia, si son requeridos.Las nuevas instalaciones, cuyos pliegos ya están abiertos a ofertas, se ubicarán en otras zonas afectadas por grandes incendios en el pasado reciente como Cerro Blanco, entre Tanti y Taninga; el Cerro Mogote en La Calera; la zona aleadaña al Observatorio de Bosque Alegre; en bajo de Olmos, en Sierras Chicas; y en Los Cocos, en un sector cercano a la aerosilla, entre otros lugares definidos por el mapa de riesgo.Cómo funcionan los faros de conservaciónLos faros combinan sensores ópticos diurnos y nocturnos, cámaras térmicas de alta resolución, estaciones meteorológicas automáticas y sistemas de comunicación digital. Estas capacidades permiten detectar humo de manera automática durante las 24 horas y transmitir alertas georreferenciadas de forma inmediata a la Central de Monitoreo. Cada torre cuenta además con sistemas de energía autónoma —solar o eólica—, infraestructura metálica certificada de 30 metros de altura, y enlaces de comunicación con calidad de servicio garantizada.La información captada llega al Centro de Monitoreo ubicado en el edificio anexo del Ministerio de Seguridad, donde el personal analiza imágenes, valida eventos y activa los protocolos de respuesta.Cómo opera la Central de MonitoreoEn operación desde el 15 de diciembre de 2025, la Central trabaja sin interrupciones con turnos de 12 horas y dos operadores por turno. Según las autoridades de prevención de incendios, la central es el “corazón” del sistema: allí se reciben, verifican y gestionan las alertas detectadas por los faros. El centro integra tecnologías como FireWatch, el sistema de información SGIDIF y canales redundantes de comunicación, incluso mensajería instantánea, para garantizar que cada alerta llegue de inmediato a brigadistas y responsables regionales. Los operadores también registran en tiempo real los recursos desplegados y la evolución de los focos.“Las cámaras instaladas con IA son clave porque el operador no está viendo todo el tiempo todas las pantallas. Cuando el sensor de la cámara detecta humo o calor con un cambio de pixel, genera un pequeño gif que se lo envía al operador, que es quien analiza el dato y emite la alerta a las aplicaciones, acompañando con un pequeño informe preliminar sobre lo que fue detectado”, explicó un biólogo que asesora al Ministerio de Seguridad en la aplicación de esta tecnología.Su capacidad para detectar humo automáticamente, generar alertas precisas y coordinar la acción de brigadistas mejora sustancialmente los tiempos de intervención, un factor decisivo para evitar que un foco inicial se convierta en un incendio mayor, destacan desde la Provincia.Puesta en marcha progresivaLa distribución territorial de los faros cubre estratégicamente las zonas de mayor riesgo de incendios en Córdoba, dice la Provincia. Con las nuevas instalaciones, que se están licitando, esta cobertura será más amplia.En esta primera etapa sólo reciben alertas emitadas por los faros los usuarios de la Secretaría de Prevención de Riesgos, que tienen la aplicación oficial en sus dispositivos. Esta semana comenzarían las capacitaciones y la apertura de nuevos usuarios a jefes del Etac y de Bomberos de la Provincia. Y en las próximas semanas se extenderían permisos de acceso a la app a las federaciones y agrupaciones de bomberos. La Voz
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