Ecos del stream discotequero de Dua Lipa: Pop en plano secuencia

Future Nostalgia no sólo fue un disco importante para Dua Lipa, su creadora, sino también para la humanidad. 

Pensado inicialmente como una carta brava discotequera para tomar por asalto al mundo mismo, mediante una gira global con estadios dominados por bolas de espejos gigantescas, el álbum de la británica – albanesa se encontró con la pandemia semanas antes de su lanzamiento y, muy a su pesar, su alcance se resignificó. 

Tal cual, Future Nostalgia pasó de disparador de coreografías colectivas y lúbricas, en una vieja realidad que ya huele a prehistoria, a una celebración hedonista de living durante el aislamiento. Se convirtió en un bálsamo bailable, en definitiva. 

Su presentación oficial mediante un show en streaming se correspondió con esa idea de “aprovechamiento al máximo del espacio disponible”. Esa idea se abonó desde el título “Studio 2054”, que concilia homenaje a una discoteca mítica (la neoyorquina Studio 54) con este 2020 en el que no queda otra que dinamitar la incertidumbre. 

Ese espectáculo se ofreció el viernes, tras el pago de una entrada de 18 libras (cada una sale 107 pesos argentinos, al cambio oficial y sin impuestos) en la plataforma Live

Y consistió en la transmisión de un plano secuencia de una hora de música disco de pura organicidad, en un depósito londinense recortado con espacios fijos para la banda de acompañamiento (precisa, nítida), una barra, una habitación con TV vintage para los feats a distancia (Miley Cyrus más el trinomio J Balvin – Bad Bunny – Tainy) y dos cabinas de dee jay. 

En una de ellas se corporizó The Blessed Madonna, la productora con la que Dua trabajó el disco de remixes Club Future Nostalgia

Un guion bien pautado y mejor ejecutado, en el que Dua bailó con un cuerpo coreográfico entre femenino y transgénero y cantó con intensidad aunque sin desborde respaldada en un coro sólo femenino que, cada tanto, desparramaba a sus componentes en diferente la pista. 

La pista, un espacio que vaya a saber uno qué destino tendrá de ahora en más pero que Dua pensó potable para que la británica FKA Twigs deslumbre como un pole dance galáctico y la belga Angèle recree Fever, ese temón en el que coincidieron y cuyo clip las mostró de caravana por la húmeda madrugada londinense. 

“Studio 2054” no sólo tuvo invitados conectados generacionalmente con Lipa, ya que también emergieron Eton John (que protagoniza de una tremenda transversalidad) y Kylie Minogue

El primero se limitó a participar mediante una pantalla, en la que se lo vio interpretando a su clásico Rocketman, mientras que la diva australiana fue recibida con honores en plena pista para Electricity

Ni abdicación de Kylie ni toma de mando de Dua: la convergencia de ambas nos avisa que quizás una era se nos esté esfumando y que la música que ellas aman y crean debe llevarse puesto cualquier cambio de paradigma. 

Hacia el final, Dua fue consecuente con este postulado filtrando el Hung Up de Madonna, perteneciente al Future Nostalgia de la década pasada. ¿Se acuerdan? Sí, fue cuando Madonna sampleó a Abba para asegurarse que fin, si es que finalmente llega, nos encuentre moviendo el esqueleto. 

 

Dua Lipa nos recuerda que nunca hay que dejar de bailar. (Instagram @dualipa)