VIRALES

Me niego a seguir siendo la marioneta de mis padres para manipular a mi yaya

El que tiene una yaya tiene un inmenso tesoro, no cabe duda alguna. Los abuelos parecen tener una debilidad por sus nietos y nosotros por ellos. Es un vínculo sagrado forjado entre mimos, historias y juegos. Por desgracia, hay veces que ese cariño puede usarse como moneda de cambio, como en el caso de la siguiente historia.

​El que tiene una yaya tiene un inmenso tesoro, no cabe duda alguna. Los abuelos parecen tener una debilidad por sus nietos y nosotros por ellos. Es un vínculo sagrado forjado entre mimos, historias y juegos. Por desgracia, hay veces que ese cariño puede usarse como moneda de cambio, como en el caso de la siguiente historia.  Genial RSS

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