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Falleció a los 83 años Jorge Bergés, exmédico policial condenado por delitos de lesa humanidad

El médico policial Jorge Antonio Bergés, también llamado “el obstetra del mal”, condenado en múltiples juicios por delitos de lesa humanidad, murió este martes a los 83 años en una clínica donde permanecía internado con graves problemas de salud.

La muerte del exoficial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires fue confirmada por referentes de organismos de derechos humanos, quienes recordaron su rol central en el sistema represivo de la última dictadura cívico-militar, particularmente en la apropiación de bebés nacidos en cautiverio, torturas y secuestros.

Un médico clave del aparato represivo

Bergés nació en 1942 en Avellaneda y se desempeñó como médico policial durante la dictadura de la década del 70. Su función excedía la atención sanitaria: intervenía en interrogatorios bajo tortura y asistía partos de mujeres secuestradas en centros clandestinos de detención.

Actuó en distintos espacios del circuito represivo bonaerense, entre ellos el Pozo de Banfield, uno de los sitios emblemáticos del llamado Circuito Camps, bajo el mando del exjefe policial Ramón Camps.

Condenas por apropiación de bebés y falsificación de identidades

A lo largo de distintos procesos judiciales, entre 1986 y 2024, Bergés recibió al menos cuatro condenas, incluida prisión perpetua, por delitos de lesa humanidad.

Una de las causas más emblemáticas fue la apropiación y supresión de identidad de Carmen Gallo Sanz, nacida en cautiverio en el Pozo de Banfield.

En 2004, Bergés fue condenado junto al excomisario Miguel Etchecolatz, en lo que marcó un precedente histórico: fue la primera vez que la Justicia condenó a partícipes del delito de apropiación de niños, aun cuando no hubieran sido quienes los criaron.

En 2008, volvió a ser sentenciado por la apropiación ilegal de Pedro Luis Nadal García, a quien inscribió con un nombre falso mediante un certificado de nacimiento apócrifo, confeccionado por él mismo en su rol de médico.

El Circuito Camps y la prisión perpetua

En 2012, Bergés recibió una condena de 25 años de prisión en el juicio por el Circuito Camps de La Plata, que investigó secuestros, torturas y desapariciones en centros clandestinos del sur del conurbano bonaerense.

Posteriormente, en la causa conocida como Las Brigadas de La Plata, fue condenado a prisión perpetua, la última de las sentencias dictadas en su contra.

Cabe recordar que en el primer juicio a Ramón Camps, realizado en 1986, Bergés había sido condenado a seis años de prisión, aunque recuperó la libertad tras la aplicación de la Ley de Obediencia Debida, luego declarada inconstitucional.

Un antecedente violento y un legado judicial

En 1996, Bergés había sido baleado en la puerta de su vivienda en Quilmes, en un ataque perpetrado por dos integrantes de la Organización Revolucionaria del Pueblo (ORP), quienes posteriormente fueron condenados por la Justicia federal.

Con su muerte, se cierra la historia biológica de uno de los médicos más comprometidos con el aparato represivo de la dictadura, pero su nombre permanece ligado a algunas de las causas judiciales más paradigmáticas sobre apropiación de bebés, un delito considerado imprescriptible y uno de los crímenes más graves cometidos durante el terrorismo de Estado en la Argentina.

​El médico policial Jorge Antonio Bergés, también llamado “el obstetra del mal”, condenado en múltiples juicios por delitos de lesa humanidad, murió este martes a los 83 años en una clínica donde permanecía internado con graves problemas de salud.La muerte del exoficial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires fue confirmada por referentes de organismos de derechos humanos, quienes recordaron su rol central en el sistema represivo de la última dictadura cívico-militar, particularmente en la apropiación de bebés nacidos en cautiverio, torturas y secuestros.Un médico clave del aparato represivoBergés nació en 1942 en Avellaneda y se desempeñó como médico policial durante la dictadura de la década del 70. Su función excedía la atención sanitaria: intervenía en interrogatorios bajo tortura y asistía partos de mujeres secuestradas en centros clandestinos de detención.Actuó en distintos espacios del circuito represivo bonaerense, entre ellos el Pozo de Banfield, uno de los sitios emblemáticos del llamado Circuito Camps, bajo el mando del exjefe policial Ramón Camps.Condenas por apropiación de bebés y falsificación de identidadesA lo largo de distintos procesos judiciales, entre 1986 y 2024, Bergés recibió al menos cuatro condenas, incluida prisión perpetua, por delitos de lesa humanidad.Una de las causas más emblemáticas fue la apropiación y supresión de identidad de Carmen Gallo Sanz, nacida en cautiverio en el Pozo de Banfield.En 2004, Bergés fue condenado junto al excomisario Miguel Etchecolatz, en lo que marcó un precedente histórico: fue la primera vez que la Justicia condenó a partícipes del delito de apropiación de niños, aun cuando no hubieran sido quienes los criaron.En 2008, volvió a ser sentenciado por la apropiación ilegal de Pedro Luis Nadal García, a quien inscribió con un nombre falso mediante un certificado de nacimiento apócrifo, confeccionado por él mismo en su rol de médico.El Circuito Camps y la prisión perpetuaEn 2012, Bergés recibió una condena de 25 años de prisión en el juicio por el Circuito Camps de La Plata, que investigó secuestros, torturas y desapariciones en centros clandestinos del sur del conurbano bonaerense.Posteriormente, en la causa conocida como Las Brigadas de La Plata, fue condenado a prisión perpetua, la última de las sentencias dictadas en su contra.Cabe recordar que en el primer juicio a Ramón Camps, realizado en 1986, Bergés había sido condenado a seis años de prisión, aunque recuperó la libertad tras la aplicación de la Ley de Obediencia Debida, luego declarada inconstitucional.Un antecedente violento y un legado judicialEn 1996, Bergés había sido baleado en la puerta de su vivienda en Quilmes, en un ataque perpetrado por dos integrantes de la Organización Revolucionaria del Pueblo (ORP), quienes posteriormente fueron condenados por la Justicia federal.Con su muerte, se cierra la historia biológica de uno de los médicos más comprometidos con el aparato represivo de la dictadura, pero su nombre permanece ligado a algunas de las causas judiciales más paradigmáticas sobre apropiación de bebés, un delito considerado imprescriptible y uno de los crímenes más graves cometidos durante el terrorismo de Estado en la Argentina.  La Voz

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