Roffo salva, pero la estadística condena a Instituto
En Alta Córdoba se viene repitiendo una escena que, para muchos hinchas, resulta tan injusta como preocupante. Manuel Roffo vuela, responde, salva. Y, sin embargo, la red igual se mueve.
El arquero está en buen nivel, sostiene lo suyo, pero la estadística no miente: Instituto es, junto con Banfield, el equipo más goleado en este Clausura.
La paradoja se explica con crudeza: en dos partidos la Gloria recibió ocho goles (cuatro de River en el Kempes y cuatro de Unión en Alta Córdoba). En los otros cuatro encuentros, apenas dos tantos. Una defensa que a veces parece sólida y otras queda en evidencia, demasiado expuesta.
Así arrancaba esta mañana la conferencia de prensa que dieron los referentes de #Instituto esta mañana tras la práctica. pic.twitter.com/jvhO4doxqS
— Agustín Caretó (@acareto_MundoD) August 27, 2025
Roffo lo sabe y lo dijo sin vueltas. “A cualquier arquero le molesta que le hagan goles. Mi nivel pasa a un segundo plano: si al equipo le va bien, nos va bien a todos. Otras veces no me hacían goles y era en gran parte por el trabajo de mis compañeros”, soltó, poniendo sobre la mesa algo que se veía venir: esto no es cuestión de nombres, es cuestión de funcionamiento colectivo.
El arquero, que debutó en el club en 2023 y ya se metió entre los diez con más presencias en la historia de Instituto, eligió correr del centro la lupa sobre él. Prefirió hablar de lo grupal. “El subir el nivel individual de cada uno de nosotros hará que mejore lo grupal”, aseguró. En tiempos de enojo popular, la frase busca abrir camino a la autocrítica y a la unión de grupo.
Y junto a los otros referentes Fernando Alarcón y Gastón Lodico señaló que también hubo una charla con el presidente Juan Cavagliatto con el resto del plantel. Todos coincidieron en que es momento de juntarse, de no quedarse en lo que cada uno hace bien o mal. Porque la Gloria no puede seguir siendo noticia por la cantidad de goles que recibe o por los partidos que lleva sin ganar.
Roffo, que supo vestir la celeste y blanca en juveniles y hasta fue sparring en el Mundial de Rusia 2018, hoy se convirtió en una voz dentro del vestuario. Un capitán sin cinta que necesita de un Instituto más compacto, que defienda con once y no solo con su arquero.
En un torneo corto, con márgenes estrechos y urgencias que apremian, el diagnóstico está a la vista: mejorar atrás es una de las llaves para que vuelvan los resultados positivos. Porque por más manos seguras que tenga Roffo, la Gloria no puede depender solo de él. Además, también necesita goles propios.
Posiciones en la Liga Profesional
En Alta Córdoba se viene repitiendo una escena que, para muchos hinchas, resulta tan injusta como preocupante. Manuel Roffo vuela, responde, salva. Y, sin embargo, la red igual se mueve. El arquero está en buen nivel, sostiene lo suyo, pero la estadística no miente: Instituto es, junto con Banfield, el equipo más goleado en este Clausura.La paradoja se explica con crudeza: en dos partidos la Gloria recibió ocho goles (cuatro de River en el Kempes y cuatro de Unión en Alta Córdoba). En los otros cuatro encuentros, apenas dos tantos. Una defensa que a veces parece sólida y otras queda en evidencia, demasiado expuesta.Así arrancaba esta mañana la conferencia de prensa que dieron los referentes de #Instituto esta mañana tras la práctica. pic.twitter.com/jvhO4doxqS— Agustín Caretó (@acareto_MundoD) August 27, 2025Roffo lo sabe y lo dijo sin vueltas. “A cualquier arquero le molesta que le hagan goles. Mi nivel pasa a un segundo plano: si al equipo le va bien, nos va bien a todos. Otras veces no me hacían goles y era en gran parte por el trabajo de mis compañeros”, soltó, poniendo sobre la mesa algo que se veía venir: esto no es cuestión de nombres, es cuestión de funcionamiento colectivo.El arquero, que debutó en el club en 2023 y ya se metió entre los diez con más presencias en la historia de Instituto, eligió correr del centro la lupa sobre él. Prefirió hablar de lo grupal. “El subir el nivel individual de cada uno de nosotros hará que mejore lo grupal”, aseguró. En tiempos de enojo popular, la frase busca abrir camino a la autocrítica y a la unión de grupo.Y junto a los otros referentes Fernando Alarcón y Gastón Lodico señaló que también hubo una charla con el presidente Juan Cavagliatto con el resto del plantel. Todos coincidieron en que es momento de juntarse, de no quedarse en lo que cada uno hace bien o mal. Porque la Gloria no puede seguir siendo noticia por la cantidad de goles que recibe o por los partidos que lleva sin ganar.Roffo, que supo vestir la celeste y blanca en juveniles y hasta fue sparring en el Mundial de Rusia 2018, hoy se convirtió en una voz dentro del vestuario. Un capitán sin cinta que necesita de un Instituto más compacto, que defienda con once y no solo con su arquero.En un torneo corto, con márgenes estrechos y urgencias que apremian, el diagnóstico está a la vista: mejorar atrás es una de las llaves para que vuelvan los resultados positivos. Porque por más manos seguras que tenga Roffo, la Gloria no puede depender solo de él. Además, también necesita goles propios. Posiciones en la Liga Profesional La Voz
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